Ya estoy adoptado, pero si quieres adoptar a un conejo o una cobaya, mis amigos de abajo están buscando una familia que les cuide y les quiera. Y, por si te interesa, esta es mi historia:
Simón es uno de los muchos pequeños que son abandonados después de estar años con la que era su familia en un inicio. Por suerte, no acabó en la calle como muchos otros, pero es un abandono igual, y no es justo. Una vez entra en tu vida un pequeño, pase lo que pase, se queda en la familia. Por que sí, la vida cambia, pero esto es algo a tener en cuenta desde un principio.